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“When she said, ‘don’t worry – I got you,’ then I felt peace.”

If you live in Jamaica Plain and spend any time out and about, you’ve seen Claudette. Her joy for life is palpable, and in the course of her outdoor delivery job, she lifts the spirits of everyone she meets. Claudette is doing well these days, but her path as a single mother of five hasn’t been easy.  

“My life is not for the weak. I came from Jamaica at age 13, and by 14 I was working to support my mom, earning $3.75/hour.”  

Juggling school and work, Claudette made the honor roll at age 17. She went on to study criminal justice at Roxbury Community College, but was forced to drop out for financial reasons. 

Claudette knows well the struggle of living hand-to-mouth, working overtime but having days with only $5 to her name and nothing in the refrigerator. “An empty fridge echoes. There were moments I opened the fridge and yelled, and it yelled back.”  

Claudette admits crying at night from the stress of instability. She worried about her youngest children, in daycare while she worked 12–14-hour days. Childcare was so expensive, she feared she would have to give up her new job – a source of hope given its solid advancement possibilities – to stay at home with them. 

“Over and over, all I could think was, where do I go from here?”  

It was at this point, making a job delivery – and nearly nine months pregnant – that Claudette’s path crossed with JPNDC. 

“From the moment I met Francia [JPNDC’s Director of Family Childcare], I never had to worry about the welfare of my baby. She said, ‘Don’t worry—I got you,’ and at that moment, I felt peace. I didn’t know these people, but they saw something in me and helped me. 

Claudette gave birth within days of that first meeting. And JPNDC helped her find the childcare provider who was a perfect match for her kids. With her life more stable again, Claudette does what she can to lift and support others—especially those who, like her, have had to overcome domestic abuse.  

“Life can throw stuff at you, but every time you fall, get up. Because every time you rise, you’re a better version of yourself. You have to feed your body the one thing it needs to achieve it all: positivity.” 

Today, Claudette gives her job 100% while secure in the knowledge that her kids are being well educated and cared for, every hour of the day. And she continues her yearly tradition of returning to Jamaica to clean her dad’s grave and talk to him about her life and her kids. For example, how her son was one of only two students chosen to be part of a reparations program with then-Boston City Councilor Wu.

“My fridge is never empty now” is something else she can tell him. 

Do YOU need childcare? JPNDC is here to help. Contact us here.

“Cuando dijo, ‘no te preocupes, te tengo’, entonces sentí paz”.

Si vives en Jamaica Plain y pasas tiempo fuera de casa, has visto a Claudette. Su alegría por la vida es palpable, y en el transcurso de su trabajo de entrega al aire libre, levanta el ánimo de todos los que conoce. Claudette está bien estos días, pero su camino como madre soltera de cinco hijos no ha sido fácil.

“Mi vida no es para los débiles. Vine de Jamaica a los 13 años y a los 14 me estaba manteniendo, ganando $3.75 por hora”.

Haciendo malabares con la escuela y el trabajo, Claudette entró en el cuadro de honor a los 17 años. Continuó estudiando justicia penal en Roxbury Community College, pero se vio obligada a abandonar los estudios por motivos económicos.

Claudette conoce bien la lucha de vivir al día, trabajar horas extras pero tener días con solo $5 a su nombre y nada en el refrigerador. “Resuena una nevera vacía. Hubo momentos en que abrí la nevera y grité, y me gritó de vuelta”.

Claudette admite llorar por la noche debido al estrés de la inestabilidad. Se preocupaba por sus hijos más pequeños, en la guardería mientras trabajaba jornadas de 12 a 14 horas. El cuidado de los niños era tan caro que temía tener que renunciar a su nuevo trabajo, una fuente de esperanza dadas sus sólidas posibilidades de progreso, para quedarse en casa con ellos.

“Una y otra vez, todo lo que podía pensar era, ¿a dónde voy desde aquí?”

Fue en este punto, haciendo una entrega de trabajo -y con casi nueve meses de embarazo- que el camino de Claudette se cruzó con JPNDC.

“Desde el momento en que conocí a Francia [Directora de Cuidado Infantil Familiar de JPNDC], nunca tuve que preocuparme por el bienestar de mi bebé. Ella dijo: ‘No te preocupes, estás embarazada, te tengo’, y en ese momento sentí paz. No conocía a estas personas, pero vieron algo en mí y me ayudaron”.

Claudette dio a luz a los pocos días de ese primer encuentro. Y JPNDC ayudó a Claudette a encontrar el proveedor de cuidado infantil que era perfecto para sus hijos. Con su vida nuevamente más estable, Claudette hace lo que puede para levantar y apoyar a otros, especialmente a aquellos que, como ella, han tenido que superar el abuso doméstico.

“La vida te puede tirar cosas, pero cada vez que te caigas, levántate. Porque cada vez que te levantas, eres una mejor versión de ti mismo. Tienes que alimentar a tu cuerpo con lo único que necesita para lograrlo todo: positividad”.

Hoy en día, Claudette da su trabajo al 100 % con la seguridad de saber que sus hijos están bien educados y cuidados, cada hora del día. Y continúa con su tradición anual de regresar a Jamaica para limpiar la tumba de su padre y hablar con él sobre su vida y sus hijos. Por ejemplo, que su hijo fue uno de los dos únicos estudiantes elegidos para ser parte de un programa de reparaciones con el entonces concejal de Boston, Michelle Wu.

“Mi nevera nunca está vacía ahora” es otra cosa que le puede decir.

¿Necesita cuidado de niños? JPNDC está aquí para ayudar. Contáctenos aquí.

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